La sociedad del saber y las Smart-Cities
Imagen: Pizabay.com
La sociedad del saber y las Smart-Cities
Por: Juan Carlos Rivera Rueda
El gran enemigo del
conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión de saber. Stephen Hawking.
El conocimiento ha sido relevante
para la construcción de la sociedad y ha coexistido con la humanidad a medida
que se ha ido desarrollando con el único objeto de mejorar la calidad de vida y
lograr un desarrollo económico relevante, estable y sostenido. En este sentido,
es importante mencionar que:
El
conocimiento ha ocupado siempre el lugar central del crecimiento económico y de
la elevación progresiva del bienestar social. La capacidad de inventar e
innovar, es decir, de crear nuevos conocimientos y nuevas ideas que se
materializan luego en productos, procedimientos y organizaciones, ha alimentado
históricamente al desarrollo (David & Foray, 2002) .
En este mismo sentido, se discute
sobre la pertinencia del conocimiento en las sociedades actuales y qué tan
peligroso puede ser que las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación se tomen el rumbo de la sociedad moderna y, de tal forma, esto que
se ha llamado sociedad del conocimiento, o sociedad de la información, termine
por permear fibras muy sensibles de los individuos y las corporaciones y se
decante por una sociedad más riesgosa que cualquier otra que haya existido
antes.
La sociedad del riesgo, como la
ha llamado Sven Hansson, acumula una información sin precedentes de la
economía, las finanzas, los gobiernos, las corporaciones y otros muchos procesos
de la sociedad actual, al punto de hacer vulnerable a los actores sociales
donde “cabría esperar que los acontecimientos imprevisibles e incontrolables” (Hansson, 2002) no permitieran la
correcta toma de decisiones y se perdiera el norte de la sociedad; en este
mismo sentido, si la sociedad del conocimiento, y sus avances en tecnología,
información y comunicación, es la que permite la conformación de ciudades
inteligentes, entonces ¿las ciudades inteligentes se están desarrollando con
base en una sociedad del riesgo? . Así las cosas, basado en estas cuestiones,
cabe formular algunas otras preguntas: ¿la sociedad del conocimiento es una
sociedad de riesgo?, ¿qué tan vulnerables se forjan las nuevas ciudades
inteligentes?
Para responder estos
interrogantes sería necesario hacer algunos acercamientos a los acontecimientos
más recientes que atañen a la conformación de las Smart Cities a partir de la
importancia que ha cobrado la sociedad del conocimiento, de la información.
Precisamente, un punto de partida relevante puede ser, la avalancha tecnológica
que ha arrastrado al mundo en las últimas dos décadas y que puede entregar
algunas luces sobre la correlación entre la tecnología y la evolución de las
ciudades, pues en teoría una sociedad más informada es una sociedad con mayor
generación de conocimiento y en la medida que se genere más conocimiento mucho
más avanzadas serán las ciudades. Respecto al tema, se puede leer lo que acota
Khan (2003) cuando fungía como subdirector general de la UNESCO para la
Comunicación y la información:
Information
society is the building block for knowledge societies. Whereas I see the
concept of ‘information society’ as linked to the idea of ‘technological
innovation’, the concept of ‘knowledge societies’ includes a dimension of
social, cultural, economical, political and institutional transformation, and a
more pluralistic and developmental perspective. In my view, the concept of
‘knowledge societies’ is preferable to that of the ‘information society’
because it better captures the complexity and dynamism of the changes taking
place. (...) the knowledge in question is important not only for economic
growth but also for empowering and developing all sectors of society (Anónimo, 2005)
En este
contexto, se pueden discutir diferentes perspectivas a favor o en contra de la
sociedad del conocimiento pues como se puede inferir existen puntos de vista diferentes
frente a su relevancia en la conformación de las ciudades inteligentes. Si bien
las ciudades inteligentes son aquellas ciudades que propenden por el desarrollo
económico sostenible y el bienestar de los ciudadanos, al tiempo que protegen
el medio ambiente mitigando las emisiones y haciendo uso de energías
renovables, el desarrollo tecnológico se convierten en el eje principal de las
mismas porque a través de ellos se optimizará el uso de los recursos naturales
no renovables y se evitará enviar a la atmósfera grandes cantidades emisiones a
través de la eficiencia energética en el uso de los bienes privados y públicos
que se derivan de la experimentación en el reemplazo de las fuentes de energía
derivada del carbón por energías más amigables con el medio ambiente y con los
ciudadanos como la energía eólica, solar, geotérmica, entre otras.
En las
posiciones a favor de la sociedad del saber frente a las Smart Cities abunda la
literatura, por ejemplo, en el informe de Tecnalias, “Hacía un futuro
inteligente, 5 claves para diseñar las Smart Cities” se revelan apartes del
contexto presente para que la tecnología haga parte de la conformación
inteligente de las ciudades, a saber: en 2007 la mayoría de la población de la
tierra pasó a ser urbana y se proyecta que en 2050 el 70% de los habitantes del
mundo vivirán en ciudades, situación que genera una inquietud gigante para
aprovechar el talento, el conocimiento y la capacidad de innovación para
mejorar la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos con la
transformación de las ciudades comunes y corrientes en Smart Cities, que solamente
se puede llevar a cabo si se aprovecha la implementación de la tecnología que
resulta de la sociedad del conocimiento para engendrar ciudades sostenibles.
De esta
forma se propone que las ciudades avancen en 5 ejes principales: Smart
Innovation & Technology, Smart Structure, Smart Proyect, Smart Financing
Architecture y Smart Economy, a partir de esto las ciudades van a ser
protagonistas del crecimiento económico del mundo (Global Cleantech Report,
2012, citado por Tecnalias).
La dinámica de
creación de riqueza, indisociable de la concentración de la innovación y del
talento, se da ante todo y antes que nada en las metrópolis, que juegan un rol
crucial en la transición hacia la economía del conocimiento ya que albergan una
parte cada vez mayor de la población mejor formada, más creativa y
emprendedora. Las ciudades (y ciudades-región) son polos de concentración de
talento y conocimiento en las que se gestará, cada vez más, el futuro del
crecimiento económico (Espiga & Azkarate, 2016) .
En el otro extremo, se encuentra
un debate que se publicó en uno de los diarios más pretigiosos del mundo, The
Guardian, sobre lo que se infiere de las ciudades inteligentes, allí se
escribe: “The truth about smart cities: ‘In the end, they will destroy
democracy'” y hay otras afirmaciones, como la de Dan Hill, de Catapult Future
Cities, dentro el mismo artículo, donde se afirma que: “The smart city was the
wrong idea pitched in the wrong way to the wrong people” (The Guardian, 2014) , esgrimen, entonces, que se tendría un
control excesivo de los ciudadanos (como existe en Londres a través de las
cámaras de seguridad, ver: http://www.telegraph.co.uk/technology/10172298/One-surveillance-camera-for-every-11-people-in-Britain-says-CCTV-survey.html
).
Dicho control permitiría que los
políticos tomaran decisiones utilizando la data disponible y que podrían culpar
a la ciudadanía de sus decisiones, también se argumenta que es posible que las
empresas terminen diseñando mejores soluciones para las personas, las ciudades
y los gobiernos, visión que se contrasta con lo expuesto por Alan Greenfield
(2013) en su libro Against the Smart City
: “The notion of the smart city in its
full contemporary form appears to have originated within these businesses.”,
cuando se refiere a la empresa privada.
Acorde con lo anterior, entran en
juego los conceptos más contemporáneos relacionados con la tecnología y con la
sociedad del conocimiento, es el caso de la Big Data, donde a través de las
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se pueden obtener
millones de datos para “comprender la naturaleza interna de los procesos
urbanos y abordar con mayores recursos, conocimientos y herramientas la toma de
decisiones.” (Vega, 2014) .
Entonces, la recopilación de datos se convierte en una herramienta adicional
para gestionar (gobernar) las ciudades inteligentes, a través de los datos
geolocalizados de actuaciones sociales.
Ahora bien, de esta tecnología se
desencadenan otras herramientas estadísticas para la toma de decisiones como la
Minería de Datos que a través de algoritmos que analizan grandes cantidades de
datos, se pueden formular soluciones a la problemática de las ciudades y se
pueden, incluso, inferir comportamientos sociales e individuales que eviten los
problemas de inseguridad que aquejan las principales ciudades del mundo.
Expuestas las distintas
posiciones, la discusión está abierta, en otras palabras habrá quien se incline
por considerar peligrosa la sociedad del saber para las ciudades inteligentes y
habrá quien estime relevante la sincronización de la misma con las Smart
Cities, en cualquier caso, se tendrá que apuntar a mantener humanizadas las
ciudades inteligentes, porque el uso continuo y descontrolado de la tecnología
podría redundar en un escenario que deshumanice las ciudades y se enfoque más en
el desarrollo de las mismas que en el mismo bienestar del ser humano, acorde
con esta reflexión escribe Jonathan Rez de la University of New South Wales
(Reino Unido): “a ‘smarter
way’ to build cities might be for architects and urban planners to have
psychologists and ethnographers on the team”, Rez piensa que de esta manera se
puede entender al ciudadano que vivirá en las ciudades inteligentes del futuro.
Referencias
Anónimo. (2005). Sociedad de la Información, Sociedad
del Conocimiento. Obtenido de
http://www.ub.edu/prometheus21/articulos/obsciberprome/socinfsoccon.pdf
David, P., & Foray,
D. (Marzo de 2002). Unesco. Obtenido de http://www.unesco.org:
http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/SHS/pdf/171-fulltext171spa.pdf
Espiga, F., &
Azkarate, G. (6 de Agosto de 2016). Hacia un Futuro Inteligente, 5 Claves
para Diseñar Smart Cities. Recuperado el agosto de 2016, de Tecnalia:
http://www.tecnalia.com/images/stories/Eventos/Informe_Futuro_Ciudades_TECNALIA.pdf
Hansson, S. (2002). Unesco.
Obtenido de http://www.unesco.org:
http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/SHS/pdf/171-fulltext171spa.pdf
The Guardian. (17 de
December de 2014). The ´Truth About Smart Cities: ‘In The End, They Will
Destroy Democracy'. The Guardian, págs.
https://www.theguardian.com/cities/2014/dec/17/truth-smart-city-destroy-democracy-urban-thinkers-buzzphrase?CMP=share_btn_tw.
Vega, E. (17 de
Septiembre de 2014). Big Data y Smartcities: ¿Cómo adquirir información de
las Ciudades Inteligentes? Colombia. Obtenido de
http://reportedigital.com/iot/big-data-smartcities-gestionar-informacion-recolectada-dispositivos/

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